EL BLOG DE JACK VOLTER

HAITÍ: la invasión humanitaria

Posted in Terremoto de Haití by administrador on 29 enero 2010

HAITÍ: La invasión humanitaria

Pocas, muy pocas horas después del terremoto de Haití, Obama hacia una declaración de intenciones prometiendo una rápida y decida acción de ayuda. Para los que intentamos seguir a diario y analizar lo tejemanejes de la política internacional, fue una sorpresa la prontitud. Quizá por ello andamos con la mosca detrás de la oreja desde el minuto uno. Tanta rapidez en ayudar un país tercermundista sumergido en una catástrofe natural resulta sospechosa, más aún cuando el anuncio de ayuda viene del gobierno de los Estados Unidos, reyes de la doble moral y del doble sentido.
Todo  empieza a confirmarse cuando frente al televisor no vemos más, que militares armados. Después, cuando nos enteramos que de aquellos soldados que estamos viendo, cientos forman parte de la “82 aerotransportada”, uno empieza a sospechar de verdad que algo raro está pasando.

La 82 aerotransportada es una división del ejército estadounidense formada por la élite de los paracaidistas. Es una fuerza de invasión básicamente como cualquier división de paracaidistas. En su historial tienen el “honor” de haber participado en invasiones como la de la Republica Dominicana o la de Granada, en operaciones militares como la entrada en Honduras como parte de operaciones de los Contra nicaragüense, o en la toma del aeropuerto de Panamá durante su invasión en el 89. También están presentes en Iraq y Afganistán, como en su día estuvieron en Vietnam. Su única aportación en labores de “auxilio” fue en el huracán Andrews en Florida, aunque no parece que la falta de experiencia sea un impedimento, ya que como dijo el coronel del ejército Chris Gibson, comandante de la brigada de la 82 en Haití “los conocimientos son transferibles.” “Esto no es una guerra, este es un esfuerzo humanitario abrumador. Pero después de ocho años de tratar la contrainsurgencia en Irak y Afganistán, las lecciones aprendidas allí – de entrar en las comunidades a entender las necesidades del pueblo – se aplican aquí a la tarea de distribución de alimentos y agua y proporcionar asistencia médica”

Sin duda que el ejército norteamericano a valorado las actitudes de relacionarse con las comunidades de los miembros de la 82 aerotransportada aprendidas en Iraq, aunque a mi me viene a la mente un parágrafo del libro de testimonios de soldados norteamericanos “Winter Soldier Iraq and Afghanistan: Eyewitness Accounts of the Occupation” que me hace dudar de su competencia para este menester “Hart Viges, miembro de la 82 División Aerotransportada que sirvió un año en Iraq, habla de las órdenes transmitidas por radio: “Una vez nos dijeron que disparáramos contra todos los taxis porque el enemigo los utilizaba como transporte … Uno de los francotiradores contestó: ‘Perdone, ¿he oído bien? ¿Disparar a los taxis?’ El teniente coronel respondió: ‘Me ha oído, soldado, disparen a los taxis’. Después la población se iluminó con los tiros de todas las unidades disparando contra los coches. Ésa fue mi primera experiencia de guerra y marcó la pauta del resto del despliegue”.
Alguno dirá que la 82 está en Haití sólo para ofrecer seguridad en el reparto de la ayuda, y que han sido los marines los que se han dedicado a esas tareas humanitarias. Yo pienso en otro parágrafo del citado libro “Vincent Emanuele, un marine que pasó un año en la zona iraquí de al-Qaim cerca de la frontera siria, habló de vaciar los cargadores de balas en la ciudad sin objetivos identificados, de pasar por encima de los cadáveres con los Humvees [vehículos militares blindados] y de detenerse para hacer fotos “trofeo” de los muertos. “Un hecho que ocurría con mucha frecuencia en Iraq era disparar al azar contra los coches que pasaban”, afirmó. “Esto no era un incidente aislado y ocurrió durante la mayor parte de los dieciocho meses que estuvimos desplegados” o este otro “Si ven a un individuo con una bandera blanca que lo único que hace es acercarse lentamente y obedecer ordenes, hay que asumir que es un truco y disparar contra él”. Michael Leduc, un cabo de marines que participó en el ataque estadounidense a Faluya en noviembre de 2004, afirmó que ésas eran las órdenes que recibió del oficial de su batallón antes de entrar en la ciudad.”
Vamos que a juicio de los que cuentan los propios Marines no parece que estén precisamente hechos ni para las relaciones públicas, ni para restablecer la dignidad de las personas como cualquier acción humanitaria debe procurar.

A juzgar por lo dicho y por los números de la operación estadounidense, – 13.000 soldados, 20 buques de guerra, además de un portaviones nuclear, más de 60 helicópteros, más de 200 vehículos militares, y 124 aeronaves, sumados a los 9.065 efectivos uniformados, incluidos 7.031 soldados y 2.034 policías de la MINUSTAH (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití), para un total de más de 20.000 efectivos, – y comparándolos con los 20.000 marines que invadieron Haití en 1994, todo parece indicar que no estamos ante “un esfuerzo humanitario abrumador”, sino ante una invasión en toda regla. O mejor dicho, otra invasión estadounidense en Haití.
A las mismas conclusiones debieron llegar en la oficina de la secretaría de estado francesa para la cooperación cuando su responsable máximo, Alain Joyandet, criticó que “no se trata de ocupar el país, sino de ayudarle a que recobre la vida”. Semejante interpretación se debía hacer también en los pasillos de Bruselas cuando la propia Catherine Ashton, la recién estrenada jefa de la diplomacia de la UE, criticó veladamente el que se enviara “ayuda militar”.
Las quejas desde París tenían origen en la prohibición de aterrizaje a un avión hospital francés. Esas mismas quejas podrían haber llegado desde muchos otros países, puesto que el control estadounidense del aeropuerto de Puerto Príncipe, ha supuesto que estos prioricen su vuelos, impidiendo aterrizar a aviones con ayuda humanitaria de Brasil, México, Argentina, o Perú entre muchos otros.
La prohibición de aterrizaje, así como el desvió de aviones a Santo Domingo ha sido habitual durante estos primeros días. Pero es que la prioridad para el ejército norteamericano eran otras que el descargar ayuda humanitaria, equipos médicos, hospitales, o equipos de rescate de otras naciones. 45.000 ciudadanos norteamericanos esperaban una repatriación, 13.000 soldados una entrada, y el aeropuerto de Puerto Príncipe sólo puede dar paso a un avión cada 15 minutos. 96 aviones diarios, cuando sólo para sacar a sus ciudadanos por aire se necesitarían unos 450 aviones. Mientras tanto, y en medio de tanta necesidad de transporte aéreo para unos y otros, si que hubo espacio para dos aviones prioritarios: El que llevó a Haití a Bill Clinton y su hija para hacerse la respectiva foto descargando cajas del avión, y el que trasladó a Hillary completando la visita familiar. La prensa no tardó en advertir que Hillary llegó con un avión repleto de ayuda humanitaria, pero se olvidaron contar que sólo traía víveres para los funcionarios de su embajada.
Tampoco ha parecido llamar la atención de la prensa que el dinero del telemaratón organizado por los artistas en Estados Unidos (hasta la fecha 61 millones de $), fuera a parar entre otras 6 organizaciones a la fundación bush/clinton, más aún cuando ex presidente tras su fugaz visita a tierras haitianas hicieran una expresivas declaraciones “”No cabe duda de que (el envío de artículos de primera necesidad) no es suficiente y no tiene la rapidez necesaria. Es por eso que le digo a la gente: ‘Manden dinero, manden dinero'”, ‘” lo que nadie suponía era que se lo enviásemos a el y a su amigo George.
Pero es que la gestión del aeropuerto, más allá de peleas de políticos por querer llegar primero, (Lo que parece muy importante, menos cuando los primeros en llegar son belgas, venezolanos y cubanos) ha tenido tintes trágicos.

El día 20, la organización humanitaria Médicos Sin fronteras lanzaba un comunicado explicando que el retraso en la llegada de su material les estaba ocasionando problemas importantes. 5 aviones de MSF habían sido redirigidos a la República dominicana aún teniendo el permiso de aterrizaje en Puerto Príncipe. El material urgente que esperaban se retasaba de esta manera 48 horas. El retraso se cobró 5 muertos. La falta de aparatos de diálisis, de extrema importancia para salvar a los heridos con síndrome de aplastamiento, les condenó a una muerte a todas luces evitable. No fue la única organización que sufrió desvío, aplazamientos y retrasos, a la que les falto el material para cumplir con su cometido, salvar vidas. Organizaciones médicas sin sueros, operaciones quirúrgicas sin anestesias, amputaciones sin sierras quirúrgicas, bomberos sin material, equipos de rescate sin perros, y muchos otros que no pudieron moverse del aeropuerto por impedimento de los militares norteamericanos debido a la “falta de seguridad”
Mientras tanto en los medios de comunicación de medio mundo, las mismas fotografías, y los mismo titulares, “la ayuda humanitaria llega a Haití” con la foto del helicóptero militar haciendo entregas desde el aire. En el terreno, algunos periodistas más rigurosos con la verdad, nos informaban que a día 19, una semana después del terremoto, nadie había visto en puerto príncipe, un solo reparto de ayuda humanitaria por parte de los marines.

La opinión pública en general se ha volcado en elogios ante la magnitud de la ayuda enviada por los Estados Unidos, y entre tanto elogios se oyen muy pocas voces que reclaman reflexión. Poco podremos aportar desde este artículo, tal vez sólo un humilde pensamiento con una advertencia.
La acción humanitaria se ha definido históricamente sobre la base de una serie de principios, éticos y operativos, entre los que destacan los de humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia y universalidad. Al poner la acción humanitaria en manos de los ejércitos, cuyos principios no se corresponden en nada con los de la acción humanitaria, abrimos la puerta a una nueva estrategia militar, a posibles nuevos tipos de conflictos y colonialismos, y por que no, al desarrollo de una nueva forma de armamento, que posibilite una nueva manera de ocupación aplaudida por todos: La invasión humanitaria.

Algunas referencias:
http://es.wikipedia.org/wiki/82.%C2%AA_Divisi%C3%B3n_Aerotransportada
http://www.bragg.army.mil/82dv/
http://www.mundoforo.com/archivo/mensajes/11136/candombeando/un-libro-sobre-iraq-la-hicimos-volar-en-pedazos.html
http://www.america.gov/st/develop-spanish/2010/January/20100115093758dmslahrellek0.6202814.html
http://www.usatoday.com/news/military/2010-01-18-haiti-lessons_N.htm
http://www.un.org/spanish/Depts/dpko/minustah/index.html
http://msf.es/noticias/emergencias/haitterremoto7.asp
http://www.20minutos.es/noticia/608683/0/criticas/haiti/eeuu/

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