EL BLOG DE JACK VOLTER

Elecciones al parlamento Europeo

Posted in antiglobalización, Crisis económica, política internacional by administrador on 3 junio 2009

Como  hacer uso de la poca democracia existente

El próximo 7 de junio todos los europeos tenemos una cita con las urnas para elegir el parlamento de la unión. El desinterés general en estas elecciones provocará un alto grado de abstención, que contrastará enormemente con la importancia de estas elecciones. Teniendo en cuenta que en la actualidad más del 70 % de leyes que se aplican en cualquier país europeo provienen de las aprobadas por el parlamento, es obvio constatar que la mayoría de los ciudadanos no otorga a estas elecciones la importancia que se merece.

La abstención rondará el 50% en todo la Unión, y los que sí decidan votar, lo más probable es que lo hagan movidos por el voto de castigo a sus gobiernos, o por el militantismo hacia algún partido político. Lo de votar en consecuencia de un programa concreto, o movidos por una idea personal de lo que debería ser Europa, queda aún muy lejos. Y es que Europa queda aún muy lejos.

la europa profunda

Los principales partidos del panorama europeo se repartirán de nuevo los asientos, si nada nuevo en el frente y sin que sus anteriores 5 años, hayan motivado la participación que legitime su elección, o más aún sus propios puestos. El 50% de abstención es demasiado como para considerar que algunos de los que vayan a ocupar sus asientos en el parlamento tengan un verdadera legitimidad para hacerlo. Pero es que Europa no entiende de legitimidad, y valga como ejemplo de ello, que durante 5 años hemos tenido como presidente de la comisión europea a este personaje llamado Durao Barroso. Un hombre que dejó su partido en Portugal, para hacerse cargo de Europa y que el propio electorado portugués castigó duramente por su gestión, llevando su partido a la oposición.

En Europa no se pregunta a sus ciudadanos quien debe ser nuestro máximo representante, ya lo eligen nuestro parlamentarios, que más que decidir democráticamente, lo negocian en la antesala de las votaciones (de hecho es elegido formalmente por los jefes de estado, y ratificado por el parlamento). Pero alguno dirá, que si fue elegido por los parlamentarios que nosotros elegimos, es un presidente legítimo, ya que así es la democracia. También se puede ver de otra forma, y que el personaje en cuestión fue elegido por acuerdo entre las fuerzas más poderosas del parlamento (con la legitimidad de una participación del 50 %), y por los diferentes lobbies que nadie ha elegido. Pero sobran las reflexiones ya que solo cabe una pregunta, ¿hubieran elegido los ciudadanos europeos como presidente a un hombre que se mostró a favor de la invasión de Iraq? La respuesta es obvia, el señor Barrosso no debería tener legitimidad, ni siquiera para poner el pie en el parlamento.

no-a-la-guerraDicen que la abstención perjudica a los grandes grupos políticos, socialistas y conservadores, pero dudo de que esa afirmación sea cierta, conociendo el grado de militantismo ciego que aglutinan ambas corrientes. Dicen que beneficia a los grupos pequeños, pero lo único cierto es que dependerá de la movilización que hayan conseguido, que debido al bipartidismo alentado por los medios, será escasa.

Y es que lo del bipartidismos, empieza a ser ya obsceno. El otro día en una televisión pública, todos los contertulianos de un programa informativo, coincidían en que solo votar a los dos partidos mayoritarios tenía sentido, desde el punto de vista, de que son las únicas fuerzas con poder para proponer, y que sean aceptadas sus normativas y leyes . Obviaban que en la mayoría de casos en que el parlamento europeo se somete a votación, tanto conservadores como socialistas van de la mano.

Pero es que el análisis parte de un error de base, que es creer que a los ciudadanos les interesa lo que estos dos bloques proponen, cuando son esos mismos facciones las que proponen y votan reformas, y leyes, muy contrarias a los intereses de los ciudadanos y solo favorables a los intereses de las multinacionales, expresados a través de los más de 15.000 grupos de presión presentes en Bruselas.

Tampoco las dos grandes corrientes políticas han mostrado un verdadero interés en conocer la opinión de sus ciudadanos en cuestiones de importancia como el tratado de Lisboa, si no que además se vanaglorian de haber impedido la votación popular que hizo fracasar la constitución europea. El tratado de Lisboa, documento infumable por la extensión del mismo y sus anexos, es un calco de la constitución, en palabras de los mismos dirigentes. Constitución que fue rechazada por los ciudadanos de dos países miembros (Francia y Holanda) y solo aprobada por la ciudadanía de un sólo país (España). El único país que ha tenido la ocasión de expresarse respecto al tratado de Lisboa, Irlanda, dijo no. Y por ello ya tienen preparado un nuevo referéndum, a ver si esta vez lo aprueban, y si no, pues harán otro y otro más hasta que se apruebe, que esa es la auténtica democracia. Me recuerda aquel episodio en que Angola, en un proceso de paz de una sangrante guerra, voto quién gobernaría el país de las dos facciones enfrentadas. El comandante de la UNITA, perdió la elecciones e inmediatamente inició de nuevo la guerra, con una frase que debería pasar a los anales de la historia de la democracia “yo no he participado en unas elecciones para perderlas” lo que provocó 10 años más de guerra.

“No hemos creado una constitución (un tratado de Lisboa) para que no se apruebe” debieron pensar nuestros gobernantes y por ello no la han sometido a referéndum popular.

Pero volviendo a lo que se propone en el parlamento, es un buen momento para recordar aquella directiva que pretendía establecer la semana laboral de 65 horas, apoyada por conservadores y liberales en el parlamento. Un buen ejemplo para ilustrar, que lo  que  debería interesar a los ciudadanos, no es apoyar a partidos que proponen leyes pensadas por los lobbies empresariales, si no votar a partidos que puedan oponerse y frenar esas iniciativas. No es momento de preguntarse que puedo hacer por Europa, sino que puedo hacer para frenar ESTA Europa!

¿A quién debemos votar entonces? Partiendo de la base de lo legítimo de no votar o votar en blanco, deberíamos votar a esos partidos minoritarios opuestos a la construcción de esta Europa (que no antieuropeístas), sin importar la radicalidad de sus propuestas. Porque ¿qué importa que algunos partidos se presenten con propuestas variopintas y radicales, si de ninguna manera van a ganar, y con suerte tendrán un eurodiputado? ¿Qué importa que no nos identificamos con todas sus propuestas (a caso nos identificamos con las de los partidos mayoritarios?) mientras entre ellas estén, la defensa de los derechos de los trabajadores, la protección social, el pacifismo, o cualquier propuesta que so oponga claramente a la Europa neoliberal, a las de las multinacionales, o la del capitalismo depredador?

Tal vez ese eurodiputado independiente, ajeno a los lobbies concentrados en los grandes partidos, será con su voto quién impida una nueva barbaridad en nombre de los intereses del mercado.

No es el momento de defender ideologías, es el momento de defender ciudadanos, sus trabajos, su educación, su protección social y en definitiva los derechos obtenidos durante muchos años de luchas.

Es el momento de votar cualquier opción anticapitalista.

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3 comentarios

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  1. sunny said, on 4 junio 2009 at 7:11

    El problema de Izquierda anticapitalista es quién le da apoyo desde fuera, porque no son creibles: el director de Le Monde diplomatique, una gran revista, por cierto, pero su director es un jacobino impresentable, defensor, entre otras causas, de los agricultores franceses que quieren imponer todo tipo de trabas para que el resto de paises (básicamente, los llamados del “tercer mundo”) no puedan exportar sus productos, y así, de paso, poder imponer sus precios a los productos producidos en Francia, evidentemente más caros -esos agricultores que incendian camiones que vienen de Almería porque las fresas y cerezas que llevan, al producirse tres semanas antes que las francesas, debido al clima, obtienen mejores precios en el mercado-. Tambien, en España, dan su apoyo a la candidatura gente como Rosa Regàs, escritora y, entre otras cosas, ex-directora de la biblioteca nacional de Madrid, que se proclama anticapitalista desde su inmensa y maravillosa segunda residencia en el Empordà, una masía del siglo XVII de unos mil metros cuadrados, piscina, jardin y huerto aparte, claro está. Y esta señora canta aquello de “arriba, parias de la tierra, en pie, famélica legión”. Vamos, anda! Todo el mundo tiene derecho a convivir con sus propias contradicciones, pero hasta un límite. Hubiera dado mi voto a Izquierda anticapitalista, hasta que vi la lista de los que les daban apoyo. Ya está bien que nos engañen, ya está bien que sigan con la gran mentira de Europa, que sólo está unida por las leyes del mercado que imponen los lobbies. La única solución es esperar que el forúnculo madure del todo y entonces hacerlo explotar y que salga toda la pus purulenta que contiene.

  2. Ralph Stocker said, on 12 junio 2009 at 18:55

    Una vez pasé por esa europa llena de burócratas, lobbys, políticos en retiro forzoso y parlamentarios inútiles. Y me gustó. Me gustó mucho. Porque me recordó que gracias a ese supuesto fraude político, en este pequeño territorio superpoblado de historia y de orgullo, llevabamos 65 años de relativa paz. Balcanes aparte, cifra record en el último milenio en lo relativo a las grandes potencias de la región.
    Puede que no hayamos llegado a mas, que haga falta avanzar politicamente miles de kilómetros, que haya que luchar por una verdadera Europa de los ciudadanos, pero no menospreciemos los años de paz.
    Me parece interesante lo del apoyo a los pequeños partidos, cualquiera que te represente, aunque sea parcialmente, me parece una opción, pero pasadas las elecciones, lo que nos encontramos es que han accedido al denostado parlamento partidos antieuropeistas, ultraderechistas y abiertamente Xenofobos. Esto es una mala noticia. Muy mala. No inesperada, la crisis aviva, y avivará estos grupos de forma proporcional a la profundidad de la crisis, y también a la falta de reacción. No me parece adecuado caer en la tentación de dar respuestas ambiguas o comprensivas a estos grupos o a sus mensajes. Puede que los anticapitalistas tengan dificultades para mostrar su modelo alternativo pero no tenemos ninguna dificultad para imaginar el modelo fascista. No caigamos en la tentacion por segunda vez en solo cien años y líbranos del mal. Amen.

  3. jack volter said, on 17 junio 2009 at 2:04

    excelente comentario ralph. Mucha razón. Aunque habría que ver de esos 65 años de paz que hablas, cuantas guerras, conflictos, golpes de estado, atentados, magnicidios, e injusticias varias contra la població civil, han generado, provocado, instigado, motivado, ejecutado, financiado, y escondido, fuera de sus fronteras esa misma Europa.
    Esta Europa con sus silencios y respuestas tibias mata más que con las armas.
    Chechenia, ruanda, congo, sudán, sri lanka, ….sigo?


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