Iberia

IBERIA
Leo sorprendido y con atención, lo relativo a un estudio de la universidad de Salamanca, en colaboración con el centro de investigación de estudios de sociología de Lisboa, sobre la opinión de españoles y portugueses, acerca de una hipotética unión de ambos países. Al parecer, es un estudio que ya se realizó el año pasado, y que pretende valorar año tras año la intención de unión de los habitantes de la península. Según el resultado de estos dos años de estudio, crece el número de portugueses y españoles que verían con buenos ojos la hipotética unión. En el caso de los portugueses ha aumentado el deseo de un 39,9 % a un 45,6%, o lo que es lo mismo, casi la mitad de los portugueses; y en el caso de los españoles, de un 30,3 a un 31%, o sea casi un tercio de la población. La mitad de un país y el tercio del otro no es moco de pavo, para una idea que no ha sido ni publicitada ni es bandera de ningún partido político; por lo menos en España, desconozco si en Portugal.
Y es que la verdad es que la idea es sugerente, y a poco que un piense le vienen grandes razones para valorar positivamente la unión. Pero cuanto más pienso en ello, más ganas tengo de saber sobre una hipotética IBERIA, y entonces es cuando me encuentro con la típica sorpresa del ignorante que soy, y me entero de que el iberismo es un movimiento cultural y político que tubo cierta fuerza en el siglo XIX y que tiene sus raíces en el siglo XVI. Paleto de mi, la única idea que tenía sobre el tema, me llegó tras una entrevista a Saramago, que defendía que el futuro de ambos países era la unión. Pero para nada imaginaba que el iberismo era una idea defendida por personas tan importantes y variopintas en maneras e ideologías, como Miguel de Unamuno, Pi i Maragall, Emilio Cautelar, Joan Maragall, Günter Grass, Arturo Pérez Reverte, José Maria Aznar o el ya nombrado José Saramago. ( Según la wikipedia)
Y es que no me extraña. Entiendo que existan corrientes favorables a esa unión desde cualquier ámbito e ideología. Porque es lógico pensar que una unión sería positiva para ambos países. Si pensamos en lo estrictamente económico, de la unión resultaría un país con un PIB que lo situaría en el 8 puesto internacional. En un octavo puesto real, y no los falsos champions league de hace unos años. A nivel demográfico, Iberia se situaría en el 4º puesto de la unión (el mismo puesto que ocupa España en la actualidad) pero muy cercano a los valores de Italia Reino Unido y Francia. En lo político, se igualaría el número de escaños en la UE (72, por los 50, y 22 actuales) con Francia, Italia y el Reino Unido (72 cada uno). Y en lo social no supondría grandes cambios, especialmente en la España cuatrilingüe de las autonomías (que más da una más), donde el respeto y estima entre ambas naciones es tan histórico como actual. Y en lo cultural que decir, sólo en lo referente a la lengua, 600 millones de hispano luso hablantes en todo el mundo.
Y es que en un momento de crisis como el actual, donde cajas y bancos se fusionan para ser más fuertes (o para ser más los jodidos – mal de muchos…), la unión de estados en quiebra técnica como España y Portugal podría ser una solución para generar mayor confianza a nuestros deudores. Eso si sería, un recorte del gasto público. Al menos serviría para que los mercados anglosajones, nos dejaran de llamar PIGS – cerdos – al quedarse sin la P y la S. Tal vez entonces nos trataran al menos como cerdos ibéricos, mucho más digno el moreno animal, que el común de rosada piel, tan similar por cierto al color de la piel de las madres de los mismos financieros anglosajones, de sus hijas y esposas. (es citar a Reverte y me vuelvo faltón mire usted!)

Y es que tal vez con la unión, se podría plantear un federalismo moderno, eliminando las dichosas autonomías (esos si sería un recorte) y de paso acabar con los malditos nacionalismos, solo justificados por una idea, la de ESPAÑA, por una bandera y un himno que a muchos, nacionalistas periféricos o no, nos genera rechazo y urticaria. Tal vez unidos ante el nacimiento de un nuevo país, con una nueva bandera, que por cierto existe, y nuevo himno, los españoles podrían sentirse por una vez patriotas y gritar sin miedo ni vergüenza, VIVA IBERIA! Siempre y cuando nos cepilláramos de una vez por todas a la cutrísima y vergonzosa línea aérea. Tal vez hasta incluso se podría plantear un referéndum (sí, ese ejercicio democrático tan oxidado y peligroso) para decidir si IBERIA es una república o una monarquía, y así de un tiro, cargarnos a los dos pájaros.
Pero como esta idea requiere de algo de imaginación, no se preocupen ustedes ni le den más vueltas, por que con el nivel de cutrez política que recorre la península, seguiremos empeñados en unirnos a los que nos tratan de cerdos, y en someternos a los designios del Bundesbank, antes que unirnos a nuestros hermanos portugueses. Sólo Mouriño y Cristiano Ronaldo podrían excitarlos con la idea, porque si lo tiene que hacer Günter Grass, José Saramago (alias Sara Mago) y Arturo Pérez-Reverte, nos quedan años con la rojo y gualda, que igual da.
Referencias:
España ya no está en crisis

España ya no está en crisis.
Efectivamente España ya no está en crisis, sino en quiebra. Una quiebra descomunal que se está administrando sigilosamente, para no escampar más el virus que los demás saben contagioso.
España acaba de ser rescatada en silencio y se empiezan a aplicar medidas que viene ordenadas desde el exterior, sin que esta nueva situación haya sido anunciada. Las reformas de ayer del presidente Zapatero, no son más que paños calientes a una situación insostenible y no son más que un aperitivo, de la bacanal de medidas a las que van a someter al pueblo español. Ha sido sólo un pequeño paquete, para medir el pulso de la indignación. Y en ese sentido, han tenido éxito. La respuesta ha sido tan tibia como del pueblo español se podía suponer. Alguna manifestación de funcionarios se organizará para que los sindicalistas que creen que aún les queda músculo, agiten sus banderitas de un inconformismo que cada vez se va a teñir más de esterilidad.
Y es que España, y los españoles no tienes cojones para más. Por que si los españoles no han saltado ya, con salarios (quien lo tiene) de vergüenza, viviendas a precio de oro y un costo de vida superior al de Berlín, poco más se puede esperar. Pero es que aquello de que España estaba en la Champions League de las economías mundiales, se lo creyeron casi todos, cuando España lo que debería de preocuparse es por liderar la segunda división, o por luchar su permanencia en primera, que es lo que le toca por su productividad. Y es que con esa idea se quedó la mayoría, pensando que uno podía ser rico a crédito, y con aquello de “tranquilo que si la cosa va mal, lo vendes y punto” y que el “alquiler es tirar el dinero”. Pues así ha ido, que entre unos y otros no hemos cargado el país y el futuro de toda una generación.
En breve una salvaje reforma laboral, un aumento de impuestos en todos los frentes maquillados de gestos “robinhoodianos”, que nos hagan creer que los rentas más altas van a pagar más, y que los ricos también lloran. Y ya pueden salir millones a la calle que esto no hay quien lo pare.
Y es que eso nos espera, ponernos al nivel argentino durante 25 años, o a quien le moleste la comparación, retroceder a la España de los 80 pero sufriendo.
Y no hay más. Por que las recetas las siguen poniendo los mismos que nos han hundido, y por que seguiremos el librito del FMI que tanto ha mejorado las economías de los pueblos del mundo. Y todo sin acusar a un solo culpable, que no sólo quedarán inmunes, sino que obtendrán pingües beneficios del descalabro general.
Y es que a esto ya no hay solución, ni tan siquiera con reformas radicales. Lo que toca ahora es elegir ya no la solución menos mala, si no los mecanismos que permitan, cuando iniciemos la recuperación (de aquí a muchos, muchos años,), acelerar el proceso.
Pero cualquiera le dice a nuestro gobierno y a nuestra atontada sociedad, que para ello hay que dejar caer la banca, y salirse del euro. Y es que al español de turno no puede aceptar en su orgullo que le cambien su euro a 4 pesetas, y mucho menos aceptar que su país no sólo es una mierda, si no que ni tan siquiera es ya suyo. Por que esto es el principio del desahucio, del nuevo colonialismo, que nos va a llevar a vivir en un país de alquiler.
¿Y ahora que hacemos? Pues en mi humilde opinión abierta al debate, primero ser conscientes de todo ello, y quien no quiera aceptar la situación que emigre. Segundo, ya que el gobierno no va a dejar caer a la banca, hacerla caer nosotros salvando los pocos euros que tengamos, antes de que a causa de esta sigamos aumentando la deuda, y tercero salir a la calle a pedir salirnos del euro, (si es que no nos han echado ya entonces). Y entonces asimilar nuestro rol dentro de Europa, instalarnos en segunda e intentar volver a ser la Florida que éramos. Dedicarnos al turismo y la fiesta, a ser el geriátrico del norte, y si algún día queremos volver a soñar con el ascenso, empezar a ponerse las pilas con las energías renovables, a ver si con el poquito de I+D que podamos aportar de aquí a 40 años somos los que alimentamos energéticamente a Europa.

Pero sobretodo ponerse a reformar el país para que esto no nos vuelva a pasar, empezando por castigar ejemplarmente a los responsablemente culpables, no ya de destruir nuestra paupérrima industria a base de fondos de cohesión o de dejar nuestra enorme huerta abandonada a golpe de subvención, sino a los que han inundado de crédito barato un país en crecimiento, hasta hacer nuestra deuda impagable.
Con un país con peseta devaluada, suelo industrial barato y aumento de las exportaciones, hasta empezamos a crear empleo. Pero eso sí comiendo huevos, chorizos, y huerta murciana, y dejando los Porsche Cayenne para lo alemanes, que esos si que juegan en la Champions.
Referencias:
Poner referencias cuando se trata de la crisis me parece un poco absurdo, sobretodo cuando el nutrido grupo de supuestos expertos no acierta ni una. Así que esta vez yo no recomiendo ningún artículo especial, si no un foro de opinión donde la gente tiene mucho que decir y muchos con gran criterio.

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